Casa Telmo evoluciona estrenando nueva carta en Tres Torres y nueva dirección gastronómica
Hace un año que Casa Telmo abrió sus puertas en la zona alta de Barcelona con la firme vocación de recuperar la esencia de las buenas casas de comidas, aquellas donde el tiempo se detiene en torno a una mesa. Esto, se ha logrado en el barrio de Tres Torres, desde hace un año, ahora el proyecto se ha consolidado como un punto de encuentro para los paladares exigentes, pero además, ha demostrado que aquel sueño inicial de su fundador, Isidro Marqués, es una verdadera realidad. Su deseo de devolver a la ciudad el placer de la verdadera cocina que rinde culto al mantel, del trato cercano y de las largas sobremesas, ha calado hondo en un público que buscaba exactamente este tipo de refugio gastronómico.
Para celebrar este primer aniversario y seguir elevando la experiencia, Casa Telmo da un paso al frente y confía su nueva dirección gastronómica al chef Armando Álvarez. Nacido en Venezuela en el seno de una familia fuertemente vinculada a la hostelería, Álvarez cuenta con más de dos décadas de trayectoria forjadas desde el oficio y el respeto por una cocina con identidad propia. Tras su llegada a Barcelona en 2007, perfiló su estilo en cocinas tan emblemáticas como Coure, junto a Albert Ventura, o La Panxa del Bisbe, hasta consagrarse como chef y propietario del aclamado restaurante Capet.
Ahora, toda esa madurez, experiencia y criterio se trasladan a los fogones de Casa Telmo. Armando asume el reto con una visión clara: firmar una carta viva, elaborada con los mejores ingredientes de cada temporada, integrando su mirada cuidada y personal con la esencia clásica del restaurante.
La nueva propuesta invita a comenzar compartiendo entrantes. Entre las grandes novedades diseñadas por Álvarez, destacan elaboraciones frescas y meticulosas como la Caballa marinada sobre escabeche de ñora y judía del ganxet, o un impecable Roast beef de vaca vieja con vinagreta de mostaza, alcaparra y rúcula. Por supuesto, esta evolución se mantiene fiel a la identidad de la casa, motivo por el cual se mantienen en carta clásicos intocables como sus tortillas cocinadas al momento, destacando la icónica Tortilla de bacalao con su pil-pil o la de Berenjena y puerro.
Los ingredientes de mercado brillan en los platos principales. Del mar, la carta estrena maravillas como la Merluza a la romana con cogollos, verduras encurtidas y emulsión de escabeche o una fantástica Corvina a la plancha con samfaina y migas. Para quienes buscan la contundencia de un buen plato de carne, el chef despliega elaboraciones reconfortantes y llenas de técnica, como las Albóndigas guisadas con setas de temporada, el Canelón de pintada con bechamel trufada y parmesano, el Magret con zanahoria, naranja e hinojo, y un suculento Solomillo de vaca con mantequilla café paris, demi-glace y texturas de patata.
El dulce final mantiene esta misma filosofía del confort food elegante con postres de corte clásico pero renovado, como la Crema catalana al baileys, su particular Cheesecake de crema de queso, galleta y helado de fresas, o las Texturas de chocolate brownie con su cremoso y crumble entre otras opciones que redondean la experiencia para terminar con un buen sabor de boca.
Su espacio interior sigue siendo uno de sus grandes atractivos; un entorno de interiorismo cuidado, cálido y sofisticado que envuelve al comensal desde el primer momento. La cuidada iluminación, los materiales nobles y la elegancia de sus mesas vestidas invitan al disfrute pausado, convirtiendo el restaurante no solo en un lugar donde ir a comer, sino en un verdadero hogar fuera de casa donde alargar la sobremesa y, ahora, reunirse alrededor de esta para celebrar la consolidación de un proyecto hecho con alma.
Montse Carreño, Septiembre-2026
Fotos: Cortesía Casa Telmo.
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