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Los hermanos Jaume y Josep Font y Benvi Aligué, protagonistas de la Cena-Tributo a la Cocina Tradicional Catalana en Calella de Palafrugell

Los hermanos Jaume y Josep Font y Benvi Aligué, protagonistas de la Cena-Tributo a la Cocina Tradicional Catalana en Calella de Palafrugell

Josep Pla escribió que “la única cocina que merece la pena conservar es nuestra vieja cocina familiar”. Por este motivo será el segundo año consecutivo que se organice la Cena-Tributo a la Cocina Tradicional Catalana en Calella de Palafrugell, que tendrá lugar en el Hotel Alga 4*, estará coordinada por el chef Pere Malagelada y se llevará a cabo el 13 de julio. Los homenajeados serán los hermanos Josep y Jaume Font, del mítico hotel Sa Punta, de Pals, y Benvi Aligué, del desaparecido restaurante Aligué, de Manresa.

La  primera se dedicó al chef catalano-alsaciano Jean Louis Neichel,  pero siguen con la misma idea de rendir homenaje a las raíces de la cocina catalana, y poner en valor el papel de aquellas figuras y aquellos profesionales que durante años también marcaron el camino siendo “auténticos referentes gastronómicos”, en palabras de Pere Malagelada, chef ejecutivo del restaurante El Càntir, del Hotel Alga 4*.

Así pues, el murmullo de las olas del Mediterráneo y los aromas a playa y a bosque de Calella de Palafrugell volverán a ser la ambientación perfecta para esta cena en la que se reconocerá la trayectoria de tres figuras que marcaron la cocina catalana ampurdanesa y del centro de Barcelona en los 80 y principios de los 90: los hermanos Font y Benvi Aligué.

Elaboraciones como, por ejemplo, el Cóctel de gambas de Palamós, que el chef Pere Malagelada reinterpretará al estilo 3.0. Le seguirá un Suquet de bejel (lluerna) al estilo del Empordà, en clara referencia a la cocina que los hermanos Font ofrecían en Sa Punta; mientras que el principal será una Espaldita de cordero lechal de “Manats de Foc” de la Albera al horno con peras y puré de coliflor y queso Tou de Til·lers, un plato representativo de la cocina de Benvi Aligué. “La guinda” del menú la pondrán unos postres muy emblemáticos: Tapones de Cadaqués flameados estilo Su Punta, que el propio Jaume Font acabará en mesa, como se hacía hace más de cuatro décadas. Un menú maridado con vinos de la DO Empordà de la Bodega Arché Pagès,Arché Pagès, Vinyes dels Aspres y Celler Hugas de Batlle, de Colera.

Según Malagelada, la idea es “rendir cada año un homenaje a profesionales que marcaron una época y que fueron auténticos precursores de una generación que más tarde fue estelar, como Adrià o los Roca. Porque tenemos que recordar que antes de todos estos grandes chefs, todo el mundo se fijaba en estos auténticos maestros de la cocina del territorio”.

Apenas hace un año que los hermanos Jaume y Josep Font se retiraron de la primera línea, después de casi cinco décadas al frente del mítico Sa Punta de Pals, que abrió sus puertas en 1976. Con Jaume en cocina y Josep en sala, Sa Punta se erigió como un tótem de los grandes restaurantes del país, gracias a ofrecer una cocina sincera con el territorio, en que la temporada y el mercado marcaban las pautas de los platos, con cocciones controladas, perfectas ejecuciones y un servicio que desgraciadamente se encontraba en pocos restaurantes.

Para hacer frente a la creatividad que por aquellos años ya robaba portadas, Jaume Font se aferraba al producto de calidad muy bien tratado, con una cocina de raíces clásicas, con platos sabrosos en la que el buen gusto era la marca de la casa y, sobre todo, culminado con un servicio de sala exclusivo, a cargo de Josep Font, uno de los grandes jefes de sala del país. El restaurante, que lució estrella Michelin durante años, fue comprado, junto con el hotel, por Pascal Billard (director del Majestic).

Por su parte, el Restaurante Aligué abrió sus puertas en 1957 en Manresa, y las cerró definitivamente con el inicio de la pandemia del coronavirus, el 13 de marzo de 2020. Durante este periodo, sin embargo, el restaurante se posicionó como uno de los imprescindibles de la Catalunya central, especialmente a partir de 1982, cuando los hermanos Aligué, Agustí y Benvingut (Benvi), tomaron el relevo en la gestión familiar del negocio.

En Aligué, considerado el mejor restaurante catalán en 2012, los comensales disfrutaban de la cocina de Benvi, con claras raíces en la cocina catalana de Ignasi Domènech y algunas influencias francesas, italianas y del País Vasco, donde Benvingut realizó varios stages. Durante muchos años, el establecimiento fue considerado un “templo de la cocina de trufa”, a pesar de que cada uno de los ingredientes que usaba el chef conseguía brillar de forma espectacular. Productos de proximidad que provenían, en gran parte, de los terrenos familiares.

Montse Carreño, Junio-2024