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Mercantic confirma el auge del “bosque en casa”

Mercantic confirma el auge del “bosque en casa”

Mercantic pone el foco en una de las tendencias que en la actualidad ganan fuerza en decoración: la necesidad de volver a lo natural, a lo orgánico y a los materiales con alma. Con esta idea, Mirabosc, marca de mobiliario y decoración artesanal fundada por el escultor David Cruz, desea llevar el bosque al interior del hogar.

Ahora que el bienestar emocional, la calma doméstica y la conexión con la naturaleza influyen en las nuevas decisiones decorativas, Mirabosc propone una mirada singular: trabajar con madera local, sostenible y recuperada de árboles caídos o muertos para crear piezas irrepetibles que conservan la memoria del árbol original. Mesas, lámparas, bancos, estantes o piezas a medida nacen así desde el respeto por la forma, la piel y la historia de cada tronco o rama.

Pep Barnils, director de nuevos proyectos de Mercantic explica “Cada vez valoramos más los hogares que nos hacen sentir bien, que nos bajan el ritmo y nos conectan con lo esencial. En Mercantic observamos claramente esa vuelta a lo orgánico y a los materiales naturales, y Mirabosc encarna esa sensibilidad de una manera extraordinaria. No se trata solo de decorar, sino de crear espacios con significado, con materia viva y con una historia detrás”.

La creciente popularidad de prácticas como los baños de bosque evidencia un cambio de sensibilidad social: cada vez más personas buscan en la naturaleza una vía de equilibrio físico y mental. Esa misma búsqueda de bienestar se ha trasladado también al hogar.

En decoración, esto se traduce en una preferencia clara por maderas naturales, fibras vegetales, texturas imperfectas, piezas artesanales y objetos que evocan el paisaje y el paso del tiempo. Frente a los interiores fríos o excesivamente estandarizados, gana terreno una casa más emocional, sensorial y auténtica. Hoy, además de casas bonitas, queremos casas que nos abracen, que transmitan paz y verdad. Los materiales naturales tienen esa capacidad de reconectarnos con algo muy primario y necesario. Incluir en casa una pieza hecha con madera recuperada, con sus vetas, nudos y cicatrices, es también una manera de invitar a la naturaleza a formar parte de la vida cotidiana”, sigue explicando Pep Barnils.

Mirabosc nació en 2012 de la mano de David Cruz, escultor de formación y artesano de la madera, cuya trayectoria siempre ha estado ligada al mundo arbóreo. Antes de impulsar este proyecto, trabajó durante años como arborista profesional, tratando árboles monumentales y ejemplares de jardines botánicos desde la biología y el conocimiento técnico. Después decidió sumar a esa experiencia su faceta artística, dando forma a un oficio muy personal.

Ese recorrido convierte a David Cruz en un creador atípico: alguien que no solo conoce la madera como materia prima, sino que entiende el árbol desde su origen, su especie, su crecimiento y su biografía natural. Por eso, en Mirabosc no se busca transformar la madera en algo ajeno a su esencia, sino adaptarla a un nuevo entorno respetando al máximo su identidad.

La firma trabaja exclusivamente con madera natural, local y europea, evitando maderas exóticas o tropicales. Parte del material procede de árboles de silvicultura, pero muchas de sus piezas más especiales nacen de árboles caídos, muertos o descartados —incluso urbanos— que no suelen reaprovecharse.

Una de las claves diferenciales de Mirabosc es que el cliente conoce la madera antes de que se convierta en pieza. El proceso comienza con la materia en bruto: se explica su procedencia, la especie, sus propiedades y la historia del árbol. A partir de ahí, se estudian usos, necesidades y posibilidades de diseño para dar forma a una creación única.

En su catálogo conviven lámparas, mesas auxiliares y de comedor, bancos, tablas de cortar, estantes y ambientadores artesanales hechos con virutas de madera, además de piezas a medida y colaboraciones con interioristas. Entre sus diseños más reconocibles destaca la lámpara Trípode, una pieza que surge tras buscar en el bosque ramas que se bifurquen en tres o más patas, una estructura poco habitual en la naturaleza. Se pule la rama sin borrar su piel y el resultado es siempre distinto.

Cuando el visitante recorre un espacio en el que se cruzan mobiliario, arte, objetos decorativos, antigüedades, diseño contemporáneo y artesanía, la compra deja de ser una decisión aislada y se convierte en una experiencia más intuitiva, contextual y estimulante. Y David Cruz conoce bien ese impacto porque Mirabosc dio sus primeros pasos precisamente aquí. Aquel entorno compartido fue decisivo para dar visibilidad al proyecto y hacerlo crecer. “Empezar en Mercantic fue fundamental porque me permitió mostrar mi trabajo en un lugar donde el público ya venía con curiosidad, sensibilidad estética y ganas de descubrir”, explica David Cruz.

“Lo natural ya no es una moda pasajera, sino una nueva forma de entender el hogar. Y cuando esa tendencia se expresa a través de piezas artesanales, sostenibles y bellas, conecta de lleno con lo que buscan hoy quienes aman la decoración”, opinan en Mercantic.

En definitiva, existe una tendencia con futuro que es llevar un trozo de bosque a casa siendo una decisión estética, pero también una forma de bienestar, creando hogares más humanos con materiales naturales.

Montse Carreño, Mayo-2026

Fotos: Cortesía de Mercantic.